Él ha prometido no tocarla nunca. Ella no puede dejar de amarlo.
Briony Chisholm siempre ha sabido lo que quería. Desde los diez años, su mirada se quedó atrapada en un solo hombre: Nathaniel Harwood.
Él siempre ha sido inalcanzable, mayor que ella, reservado y con un pasado tan enigmático como su mirada. Y aunque la vida ha intentado convencerla de que lo suyo era solo un capricho infantil... Briony nunca ha dejado de amarlo.
Durante años, Nathaniel la ha visto crecer como la sobrina de su cuñado, demasiado joven, demasiado inocente, demasiado prohibida.
Pero ahora Briony ha crecido, y no está dispuesta a que la casen con un desconocido en su primera temporada social. Antes de eso, quiere algo solo para ella: una noche con él.
Nathaniel ha navegado los mares, ha sobrevivido a guerras, tempestades y traiciones. Pero nada lo ha preparado para resistirse a Briony, que ya no es una niña, sino una mujer que sabe lo que desea... y que está dispuesta a todo si eso significa poder tocarlo.
Lo que empieza como una propuesta imposible se convierte en un juego peligroso de encuentros prohibidos, emociones contenidas y deseo mal disimulado. Porque hay miradas que queman más que cualquier roce, y silencios que gritan lo que nunca se debería confesar. Porque algunas miradas no se olvidan. Y algunas noches... cambian una vida.