En 2164, Neo-Atlántida presume de haber superado la escasez. La fabricación automatizada proporciona alimentos, vivienda y objetos; la medicina puede reparar cuerpos y reconstruir experiencias; Marea, una federación de inteligencias artificiales, coordina la infraestructura que mantiene la ciudad en funcionamiento.
Pero la abundancia no ha eliminado las jerarquías. El prestigio se concentra ahora en lo que no puede copiarse sin alterar su significado: una historia verificable, una experiencia irrepetible, un objeto anterior a la fabricación perfecta, una vida cuya continuidad nadie pueda discutir. La procedencia se ha convertido en la nueva medida del valor y en una poderosa frontera social. En una sociedad post-AGI donde la materia puede fabricarse casi a voluntad, el poder ya no pertenece a quien posee más cosas, sino a quien puede demostrar de dónde proceden, quién las transformó y qué derechos arrastran consigo.
Catalina Vargas ha creado Ariadna, un protocolo capaz de seguir la procedencia de objetos, obras, edificios y decisiones. Durante una demostración pública descubre que un reloj venerado como pieza única ha sido sustituido por completo sin que su cadena oficial deje de considerarlo original.
Lo que parece un escándalo de museo se convierte pronto en algo mucho más inquietante: una obra viva reacciona a recuerdos que no debería conocer, un edificio conserva rutas anteriores a su propia construcción y un hombre aparece muerto en una sala en la que, según todos los registros, jamás entró.
Todas las anomalías conducen a la Noche Blanca, la catástrofe que veintiocho años atrás quebró los relojes, los archivos y la continuidad de miles de vidas. Y al caso CV-09: una niña que llegó dos veces, dos cuerpos con pruebas válidas de la misma identidad y una decisión secreta que todavía gobierna el presente.
Junto a Valeria Cruz, una artista que convierte el consentimiento y la memoria en materia viva; Damián López, arquitecto de edificios capaces de recordar; Ravi Kumar, mantenedor de una infraestructura que sabe más de sus habitantes de lo que admite; Gael Varela, heredero de una resistencia dividida; Marco Serrano, filántropo acostumbrado a llamar cuidado a la custodia; y Lucía Ors, directora de una institución que protege la continuidad incluso cuando debe ocultar su origen, Catalina tendrá que seguir una cadena de pruebas que atraviesa cuerpos, recuerdos, obras de arte, instituciones y máquinas.
Pero descubrir la verdad no bastará. Publicarla podría liberar a miles de personas o convertirlas en una nueva categoría de ciudadanos sospechosos. Ocultarla preservaría la estabilidad construida sobre una decisión que nadie quiere reconocer como propia.
¿Quién es el original cuando dos vidas pueden demostrar el mismo comienzo? ¿A quién pertenece una memoria utilizada para reconstruir a otra persona? ¿Puede una inteligencia artificial administrar justicia sin heredar los prejuicios, silencios y privilegios de quienes la diseñaron?
Provenance es una novela de ciencia ficción especulativa, social y filosófica con estructura de misterio tecnológico, conspiración institucional y tensión política. Una historia sobre identidad, memoria, consentimiento, postescasez y el lugar al que se desplaza el poder cuando fabricar casi cualquier cosa deja de ser el verdadero problema.